**UN
DIA MAS**
Por Kasainy
¿Cómo se prepara una persona
para vivir en soledad?, ¿de que forma se puede superar ese sentimiento que te
invade de tristeza?, ¿cómo ver más aya de lo que tienes enfrente cuando sufres
de ceguera en el corazón?.....todas estas preguntas invadían mi cabeza, todos
mis pensamientos se sumían en un abismo profundo, todos mis recuerdos se veían
empañados por el bao de la depresión.....¿Cómo es posible que las palabras de
una persona puedan influir ya sea negativa o positivamente en tus decisiones?,
¿qué se tiene que sentir cuando la persona que esta sumergida en el océano de
tus sentimientos intenta ahogarte en ellos?,.......quisiera decirte que en este
relato te podría dar respuestas a todas estas preguntas, pero no es
así........creo que moriré sin saberlas, pero viéndolo bien, ¿a quien le
importa encontrarlas?, ¿a quien le interesaría saber de donde provienen esos
sentimientos que nos hacen sufrir?, cuando vienen acompañados de aquella luz
cegadora llamada FELICIDAD, dicen que después de la tempestad viene la calma,
pero, ¿en realidad es cierto?.....si.....eso si te lo puedo afirmar, después de
aquellos momentos tan dolorosos a los que nos enfrenta la vida, después de
sentir que el corazón esta a punto de dejar de latir por la ausencia de ese ser
amado, después de sentir que tus propios pensamientos y emociones te
traicionan, después...., después de todo esto....vienen UN
DIA MAS.
►►PARTE
1.- “EL COMIENZO”◄◄
Todo
comenzó en una de aquellas tantas luchas a las que nos enfrentábamos con un ser
tan despreciable y temible por todos, esa clase de ser que hace que tus deseos
más simples se conviertan en pesadillas, esa clase de ser que hace que tus
recuerdos del pasado se conviertan en cuchillas de doble filo para traspasar el
corazón de los que te rodean en el presente, ese ser que con tan solo su
presencia infecta el ambiente de sentimientos indeseados.......bueno, pues ese
ser fue él causante de la tristeza más profunda que invadió mi corazón, pero
hoy, que tengo plena conciencia de todo lo que ese hecho trajo a mi vida, creo
que ya no puedo decir que haya traído cosas malas, al contrarío, ese hecho, ese
dolor, esa tristeza vino acompañada de la felicidad que hasta el día de hoy
invade mi alma y mi corazón.....
-
KAGOME!!! CUIDADO SE DIRIGE HACIA TI!!!- escuche que alguien me gritaba
-
YA LO VI!!!!- conteste al mismo tiempo que sacaba de mi espalda una flecha para
disparar
-
NO SEAS TONTA!!!! SOLO HASTE A UN LADO, TU SOLA NO PODRAS CON EL!!!!- Volvió a
insistir esa voz, la cual se escuchaba desesperada.
-
NO TE PREOCUPES....YO PODRE!!!- fue mi respuesta ante esa insistencia de
pedirme que huyera.....con una velocidad inaudita, se dirigía hacia mi una
bestia de aproximadamente
Era
demasiado tarde, aunque mis piernas se decidieran a responder a mis ordenes, no
serían los suficientemente rápidas para escapar de aquel ser.......ya no había
escapatoria....de pronto sentí como unos fuertes brazos se apropiaban con
fuerza de mi cintura, arrojándome junto con ellos hacia un lado, esquivando de
esa forma lo que abría sido, sin lugar a duda, mi muerte.......desde el suelo,
y aun sujeta por aquellas manos firmes y fuertes pude ver como la serpiente iba
a rebotar hacia algunas rocas que se encontraban justo de tras de donde me
encontraba yo segundos antes, provocando que una avalancha cayera sobre ella.
-
SEÑORITA KAGOME!!! INUYASHA!!! SE ENCUENTRAN BIEN
Gritaba
el monje Miroku, mientras al mismo tiempo que el pequeño Shipo, montado sobre
Kirara, la dulce mascota de mi amiga Sango, y la misma Sango emprendían una
carrera hacia el lugar donde me encontraba tirada, aun sujeta por un semi
abrazo que los brazos de Inuyasha habían empleado para protegerme del peligro,
gire el rostro y me pude topar frente a frente con aquellos maravillosos ojos
color dorado por los cuales me lamentaba el no poder volverlos a ver.
-
Yo estoy bien- respondió Inuyasha sin dejar de apartar su mirada de la mía- tú,
¿Cómo te encuentras Kagome?
-
Yo……yo…..creo que estoy bien- fue mi tonta respuesta, no se por que el hecho de
que su mirada no se apartara de la mía me había puesto tan nerviosa, y entre
tantos nerviosismos tuve que balbucear.
-
Me alegra escuchar eso- escuche una voz de mujer que nos decía, haciendo
que retirara al fin mi vista de la de Inuyasha para fijarme en los ojos cafés
que me miraban con preocupación, poco a poco sentí como los brazos que me
habían tenido aprisionada durante todo ese momento al fin iban abandonando el
calor de mi piel, para poder aceptar la mano que le brindaba Miroku para
ayudarlo a levantarse, mientras Sango hacia lo mismo conmigo.
-
Kagome me asustaste mucho!!!- me dijo un niño pequeño fuertemente sujeto al
lomo de Kirara
-
Lamento mucho haberte asustado Shipo, nunca fue mi intención- fue mi sincera
respuesta- pero ya no te preocupes, todo termino.
Yo no diría eso Kagome- escuche una voz tan fría, como una ráfaga de viento en
invierno- de hecho todo esta a punto de empezar.
-
MALDITO NARAKU, SABIA QUE NO TARDARIAS EN VENIR A INTENTAR ROBARNOS EL
FRAGMENTO QUE ACABAMOS DE CONSEGUIR- Grito Inuyasha al momento en que se
llevaba las manos hacia la espada que tiempo atrás su padre había dejado para
él- PERO ESO NO LO PERMITIRE!!!!- Y antes de que alguno de nosotros reaccionara
Inuyasha corría hacia donde se encontraba Naraku con su espada desenvainada.
Sango
le pidió inmediatamente a Kirara que cuidara de mi, mientras ella y Miroku
corrían a ayudara a Inuyasha en el enfrentamiento, aunque a decir verdad, no
creo que aquella escena se pudiera calificar como enfrentamiento, ya que Naraku
no hacia ningún movimiento para defenderse de los insistentes ataques de los
chicos hacia su campo de energía, de hecho, pareciera que ni siquiera se daba
cuenta de los ataques, su mirada estaba fija en otra cosa, en alguien más, como
si esperara con gran entusiasmo que algo sucediera, pero ¿Qué era?, puse mayor
atención a los ojos firmes de ese ser tan despreciable y entonces caí en la
cuenta, esos ojos fríos e impresos de sangre me observaban a mi,
fijamente…..como si de repente Naraku hubiera entendido que yo lo había
descubierto mirándome, esbozo una breve sonrisa, al momento en que sentía como
nuevamente unas manos me tomaban por la cintura, pero ya no de forma
protectora, si no de una forma descomunal, que me comenzó a hacer daño, intente
golpear a mi captor con mis manos, pero fueron bloqueadas en el trayecto,
soltando su fuerza de mi cintura y posándose sobre mis muñecas, frente a mi, se
encontraba un hombre de cabellera oscura y larga, piel cetrina y unos labios
blanquecinos, pero su peculiar aspecto no era nada con el odio reflejado en
aquellos ojos verdes, que de no haber sido por aquel insistente destello de
odio, y la fuerza con la que el poseedor de ellos me tenía sujeta de las manos,
abría creído que no tenía vida….
-
KAGOME!!!!- escuche que nuevamente me llamaba Inuyasha con desesperación pero
yo no podía voltear a verle ya que me tenían aprisionada, entonces abandone esa
mirada fría y llena de odio, para posar la mía en la persona que se encontraba
al lado de mi agresor, no hizo falta que mis ojos recorrieran las fisionomías
de aquel rostro de mujer, el cual ya tenía muy bien definido dentro de todos
mis recuerdos, sin lugar a duda, esa mujer que me miraba con una mezcla de odio
y lastima era....
-
Kagura...
-
Vaya, vaya Kagome, así que serás nuestra nueva aliada
-
SUELTALA MALDITO!!!- escuche que grito nuevamente Inuyasha
-
NO TAN DEPRISA INUYASHA- reconocí inmediatamente la voz de Naraku, en un
intento por liberarme pude voltear mi rostro para ver como Naraku sacaba varios
tentáculos y los dirigía hacia Inuyasha quien le había dado la espalda para
correr hacia donde me encontraba.
-
CUIDADO INUYASHA!!!!- fue lo único que se me ocurrió gritarle mientras veía
como se acercaban cada vez más los tentáculos hacia él, pero por alguna extraña
razón el grito que solté de advertencia tuvo efecto en el, ya que antes de que
lo tocaran aquellas armas letales el había girado para soltar su ataque, al
igual que Miroku y Sango, al momento en que neutralizaban el ataque de Naraku,
pude sentir como las manos que tenían apresadas las mías me soltaban, así que
mi vista la volví a depositar en aquel extraño hombre y pude ver como Kirara,
fiel a su ama, intentaba salvarme, lo primero que hice al verme liberada fue
buscar con la vista, lo más rápido posible, mi arco, el cual estaba tirado a
pocos metros de donde yo me encontraba, corrí con todas mis fuerzas hacia donde
se encontraba mi única arma que poseía para defenderme y cuando la tuve
nuevamente en mis manos sentí como el valor que hasta hace unos momentos me
había abandonado regresaba a mi cuerpo con mayor fiereza; tome una de mis
flechas las cuales aun yacían colgadas sobre mis hombros y la dispare hacia el
que había sido mi agresor, justo en el mismo momento en que Kagura lanzaba sus
cuchillas hacia Kirara y Shipo, las cuales y por poco los alcanzan. Mi flecha
fue adquiriendo un tono rozado mientras se dirigía a su destino, pero
increíblemente antes de que llegara a clavársele en el pecho a aquel hombre no
había sido más que un relámpago azul, el cual lo atravesó limpiamente, pasando
a rozar ligeramente el hombro de Kagura, para al fin terminar su trayectoria en
un árbol, por increíble que parezca aquel hombre que me había atacado soltó un
grito desgarrador mientras, de donde mi flecha lo había atravesado, poco a poco
se iba convirtiendo en ceniza, Kagura quien además de espectadora se había
llevado su otro brazo al lugar donde mi flecha la había rozado pudo observar
como también su piel se iba tornando de un color oscuro.
-
MALDITA!!!! ME LAS PAGARAS MUY PRONTO!!!- fue lo único que dijo antes de sacar
una de sus plumas y mezclarse con el viento. Por un momento sentí que mi
aturdimiento era total, ¿cómo rayos había logrado yo hacer eso?, pero no tuve
mucho tiempo para reflexionar sobre ese asunto, aun quedaba nuestro mayor
enemigo, gire mi rostro en busca del de Inuyasha, él seguía atacando a Naraku,
Sango y Miroku tuvieron que dejar la lucha por causa del veneno que salía del
cuerpo de Naraku al momento de ser cortado.....me encantaría decir que Inuyasha
tomaba ventaja de toda aquella lucha, pero no fue así, el veneno que poco a
poco había infectado todo a su alrededor lo estaba debilitando, y sus
constantes ataques hacia el campo de energía que cubría a Naraku no tenían
efecto.....¿qué podía hacer?, mi mente trabajaba a una velocidad inaudita, tome
nuevamente mi arco y saque una de mis flechas con el mismo valor y coraje que
me había invadido unos segundos antes, y me dirigí hacia donde se encontraba
él......los gritos de mis amigos no se hicieron esperar, pidiéndome que no me
acercara ya que el veneno era muy poderoso, pero no tenía caso que me lo
dijeran, yo ya lo sabía, entonces se preguntarán ¿por qué diablos seguía
avanzando hacia lo que sería mi muerte?, era el impulso de saber que la persona
que más amaba en este mundo estuviera a punto de morir sin que yo intentara
ayudarlo, ¿qué me importaba si el veneno que estaba corriendo por todo el lugar
poco a poco comenzaba a surtir efecto en mi, cuando Inuyasha se encontraba en
peligro?, llegue junto a él en el preciso momento en que uno de los tentáculos
de Naraku arrojaba a Inuyasha varios metros, dejándolo muy lastimado, no había
tiempo de verificar si aún seguía con vida, tenía que actuar antes de que
todo terminara en tragedia.
-
SOLO TIENES QUE RENDIRTE!!- me dijo Naraku, a quien tenía justo en frente de
mi, con una leve sonrisa de burla dibujada en su rostro- YO SOLO TE QUIERO A TI
KAGOME, SI DECIDES EN ESTE MOMENTO QUE TE UNIRAS A MI YO LE PERDONARE
-
Y ¿A QUE SE DEBE TAN GENEROSA OFERTA NARAKU?- alcance a preguntarle, mientras
en mi rostro también se dibujaba una sonrisa burlona a pesar de que el veneno
que me estaba cubriendo, comenzaba a hacerme sentir mareada- ACASO DEBO TOMAR
TU PROPUESTA COMO UN ALAGO
-
NO SEAS ENGREÍDA, SI NO FUERA POR QUE EN ESTOS MOMENTOS TU ERES
-
OOH!!! YA VEO- conteste, sorprendiéndome a mi misma por la calma con lo que lo
hice- ASI QUE PLANEAS UTILIZARME, ¿NO ES ASI?, PUES ME TEMO QUE LAS COSAS NO
SERÁN TAN FACILES- mi última frase fue acompañada por mi flecha, la cual
nuevamente se había tornado en un rápido rayo azul, el cual a su paso
purificaba el aire del veneno, mi flecha fue a parar justo en algún punto del
campo de energía que protegía el cuerpo de Naraku, y por increíble que parezca
comenzó a traspasarlo, haciendo que una gran colisión se hiciera presente
en ese lugar, no consciente de mis actos, mi único impulso fue correr hacia
donde se encontraba tirado Inuyasha y abrazarlo de la misma forma protectora
que él había empelado minutos antes, debo decir que tuve mucha suerte ya que
llegue justo a tiempo, ya que debido a la explosión fuimos arrojados a las
mismas rocas con las que se había topado la serpiente en su camino a
devorarme, en el trayecto lo único que pude hacer fue girarme para que el
impacto lo recibiera mi cuerpo y no el de Inuyasha, y así fue, el dolor físico
que sentí en esos momentos fue indescriptible, pero no importaba, ya que el
cuerpo de Inuyasha no había sufrido más daños y se encontraba entre mis brazos,
respirando, ¿a quien le importaba que mi cuerpo fuera despedazado con aquellas
rocas que caían sobre nosotros si el hombre que amaba estaba bajo mi cuerpo,
protegido de todo lo que sucedía?, lo único que alcance a ver antes de entrar
en un sueño profundo fue su rostro dormido, sobre su boca un hilillo de sangre
le corría, con las últimas fuerzas que me quedaban en mi cuerpo levante una
mano y le limpie la sangre, después.....después me perdí en la
tinieblas.........